En qué consiste la reunificación de deudas

En los últimos tiempos, las dificultades económicas de los hogares españoles se han intensificado. Esto se debe a una espiral inflacionaria que ha generado un aumento significativo en los precios de los productos de una compra básica. Y también a la progresiva elevación de los tipos de interés, que el BCE ha incrementado hasta un 3,5% después de más de una década manteniéndolos en el 0%.

La situación ha afectado especialmente a aquellos que tienen un tipo variable, ya que han experimentado un aumento significativo en su pago mensual en un corto período de tiempo. Este gasto adicional ha agravado aún más el desafío para millones de familias que luchan por llegar a fin de mes sin dificultades.

Reunificación de deudas: qué es 

Además, si hay préstamos personales pendientes por pagar, compras financiadas de artículos para el hogar como muebles, sofás o electrodomésticos, o pagos de cuotas de coche, la economía familiar puede verse sometida a una gran presión. Para hacer frente a estos imprevistos, una solución probablemente elegida por los consumidores es la consolidación de deudas. 

La consolidación de deudas implica la combinación de todos los préstamos e hipotecas que hayamos adquirido en un solo préstamo. De esta manera, solo tendremos que pagar una única cuota mensual que será menor que la suma de las distintas cuotas que utilice que pagar previamente.

En otras palabras, consolidar deudas implica reunir todas nuestras deudas para reducir significativamente el monto que pagamos cada mes. Esto se realiza a costa de prolongar el plazo de amortización y, por consiguiente, aumentar el costo total de la operación debido a los intereses.

Las empresas especializadas pueden gestionar esta forma de pago de deudas, permitiéndonos consolidar préstamos e hipotecas de diferentes entidades bancarias o con distintos tipos de interés. Una alternativa adicional para unificar las deudas es mediante una entidad bancaria con la que se mantiene la mayoría de los préstamos o hipotecas pendientes.

En el corto plazo, la consolidación de deudas proporciona un gran alivio a las economías familiares al reducir la cantidad de dinero mensual que se debe pagar. Sin embargo, al prolongar el plazo del préstamo, los intereses finales a pagar se considerarán de forma significativa.

En un momento de aumento de los tipos de interés, y de deterioro de la economía familiar, el impacto que puede tener recurrir a una operación de consolidación de deuda es significativo.

La reunificación de deudas puede tener un sobrecoste alarmante

Según los expertos, este tipo de operaciones puede resultar en un sobrecoste de la deuda de hasta un 336,70% de media, lo que equivale a pagar 71.019 euros más en intereses.

Un ejemplo práctico podría ser el siguiente: una hipoteca por una vivienda (74.900 euros), un préstamo para un vehículo (15.150 euros), un préstamo personal para reformas del hogar (17.800 euros), la compra financiada de electrodomésticos (4.520 euros), una tarjeta de crédito revolvente (7.250 euros) y una tarjeta de crédito convencional (1.790 euros).

En resumen, la deuda total asciende a 121.410 euros y la cuota mensual que se debe pagar es de 2.271 euros. Los ingresos familiares son de 3.200 euros al mes. Esto significa que la familia debe destinar el 71% de sus ingresos a pagar sus deudas, quedándose solo 990 euros para afrontar el resto de gastos mensuales. Este porcentaje supera el límite recomendado del 30-35% para las deudas financieras.

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